← Volver a lecturas Un niño sopla la llama de una velita en una mesa de consultorio, con un espejo y un algodón al lado

¿Los ejercicios de respiración y los masajes sirven para la tartamudez?

Llevas a tu hijo a terapia por su tartamudez y ahí le hacen soplar velas, ejercicios con la lengua, tomar aire y relajarse. Le dan masajes en la cara. Te pidieron un cuaderno y una cartuchera.

Para la tartamudez, nada de eso sirve.

Ahora te lo explico porque cada semana estás gastando pasajes y plata, y mereces saberlo antes de llevarlo seis meses más.

El aire no es el problema

Empecemos por la respiración, que es lo que más se receta.

Respirar hondo no hace falta para hablar. El volumen de aire que usas normalmente para respirar es suficiente. Nadie toma aire hondo antes de decir una frase.

Sí lo necesitas para otras cosas. Para decir muchas palabras seguidas sin parar ni una vez, para gritar fuerte, para cantar. Ahí tiene sentido llenarse de aire. Para hablar como hablamos siempre, no.

Entonces por qué a algunos les funciona

Algunas personas con tartamudez dicen beneficiarse de tomar aire antes de hablar, sin embargo, lo que les ayuda en ese momento no es tomar aire en sí sino la pausa que hacen al tomar aire.

Cuando una persona se detiene a tomar aire, se está dando unos segundos. En esos segundos el cerebro tendría más tiempo para programar los movimientos que necesita para la secuencia de sonidos de las palabras que vienen, y también para organizar lo que quiere decir. Las dos cosas requieren trabajo cerebral. Cuando se juntan, el cerebro tiene trabajo complejo y eso interferiría en el procesamiento motor del habla.

La pausa alivia ese esfuerzo porque le da un poco más de tiempo al cerebro para hacer su trabajo, y como consecuencia el habla sale más fluida. El aire no tiene nada que ver.

Se puede comprobar haciendo una pausa sin tomar aire profundamente, podremos notar que el efecto sigue estando igual, solo habiendo tomado la cantidad de aire habitual que usamos para mantenernos vivos.

La respiración profunda puede empeorar la situación

Hay personas que después de tomar aire hondo se quedan más bloqueadas. Lo que pasa es que al inspirar y retener todo ese aire tienen que hacer más fuerza en las cuerdas vocales para sostenerlo. Luego, cuando quieren soltarlo para seguir hablando, no logran reducir esa tensión muscular en las cuerdas vocales, y terminan haciendo más fuerza en el intento de expulsar el aire.

Una niña sentada toma aire hondo con los hombros subidos y la cara tensa por el esfuerzo

O sea que ese ejercicio influenció en que el bloqueo se ponga más intenso.

Por eso la respiración profunda, antes de hablar, no conviene.

Los masajes, la vela y la bolita

Soplar una vela, soplar una bolita, mover la lengua de un lado a otro, masajes en la cara. Esos ejercicios existen y tienen su lugar en otros diagnósticos, pero no tienen relación con la tartamudez.

Algunos terapeutas hacen masajes porque piensan que un tartamudo se traba por tener los músculos tensos, ya que han observado a muchos haciendo tensión al trabarse. Sin embargo, por más masajes que le hagan, si una persona con tartamudez cree que haciendo fuerza sacará más rápido la palabra al trabarse, siempre seguirá tensando en esos momentos. Lo que hay que hacer es enseñarle a no hacer fuerza, no masajes.

Lo mismo pasa con los ejercicios de mover la lengua. No tiene nada que ver. Un tartamudo severo podría ser la persona que mueve la lengua más rápido en el mundo y aún así tartamudear al hablar. La tartamudez no se genera por no saber cómo mover la lengua o tener una limitación en los movimientos. Incluso hay tartamudos que no se bloquean absolutamente nada al hablar solos, lo cual quiere decir que no tienen dificultades para mover la lengua. La causa tiene que ver con un proceso de planificación motora del habla a nivel cerebral que ocurre durante el habla espontánea.

En la tartamudez lo más importante, y lo que además complica el habla, es el aspecto emocional. Y aunque alguien quiera ver solo la parte técnica del habla, la parte técnica tampoco tiene que ver con ejercicios de lengua, soplo o masajes. Tiene que ver con aprender a reaccionar físicamente cuando ocurren los momentos de tartamudez como regular la tensión muscular o la velocidad al hablar.

Prácticas que hacen daño

Si a tu hijo le hacen respirar y le dan masajes, eso no le va a hacer daño. Simplemente no le va a servir para nada. Lo peor es que pierdes tiempo y dinero.

El daño podría aparecer en otra situación. Si en algún momento se le escapa a quien lo atiende un comentario del tipo "tienes que hablar así", ahí sí. Tu hijo se lleva la idea de que su forma de hablar está mal y que tiene que corregirse, y eso es algo que de verdad complica las cosas a largo plazo.

Qué se trabaja en su lugar

Con un niño pequeño el trabajo apunta a que no se arme un complejo con su forma de hablar. Que pueda ver la tartamudez como algo normal, que sepa nombrar lo que le pasa, y que su casa y su colegio reaccionen de una manera que no le disminuya la confianza.

Con adolescentes y adultos se suma otra parte, la de aprender a hablar con menos esfuerzo y a manejar los momentos de tartamudez cuando aparecen (con niños también pero es más flexible).

Una terapeuta y una niña conversan sentadas frente a frente, con la mesa vacía entre las dos

Nada de eso se consigue soplando velas.

Si no sabes por dónde empezar

Si quieres orientarte primero, en la web puedes descargar gratis la guía para familiares de menores con tartamudez y si deseas una atención personalizada puedes agendarla mediante nuestro WhatsApp.

Autor: Lic. T.M. Terapeuta de lenguaje, Adriano Vega.

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